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La IA en la gestión de la seguridad de la información: ¿listos para el desafío?

La adopción masiva de IA en seguridad enfrenta desafíos en supervisión y gobernanza, impulsando la necesidad de políticas robustas y confianza digital.

Sergio Rodríguez

Sergio Rodríguez

Publicado el Lectura de 9 min

 La IA en la gestión de la seguridad de la información: ¿listos para el desafío?
Desafíos y riesgos de la adopción masiva de IA en seguridad y ciberdefensa para 2025.

La adopción masiva de IA en seguridad: ¿Estamos realmente preparados?

La integración de la inteligencia artificial (IA) en la gestión de la seguridad de la información para 2025 presenta un panorama complejo y contradictorio. Por un lado, la adopción masiva de IA en los entornos empresariales es casi universal, consolidándose como una herramienta crítica para afrontar las crecientes amenazas digitales. Sin embargo, esta expansión acelerada está desafiando los mecanismos tradicionales de supervisión y gobernanza, generando brechas significativas en la capacidad de las organizaciones para gestionar los riesgos asociados.

El Informe 2025 State of AI Data Security alertó que, pese a la amplia implementación de IA, la supervisión sigue siendo limitada y poco adaptada a las particularidades de estos sistemas. Se enfatiza la necesidad de un enfoque centrado en los datos que incluya la detección continua del uso de IA, monitoreo en tiempo real de las solicitudes y respuestas, así como políticas claras que consideren a la IA como un actor con accesos restringidos acorde con la sensibilidad de la información manejada. En palabras del reporte: “No se puede asegurar un agente de IA que no se identifica, ni gobernar lo que no se puede ver” [Fuente: CSO Online].

Desde el ámbito de la dirección ejecutiva, la estrategia de adopción de IA ha escalado de un proyecto liderado por departamentos de TI a una prioridad en la agenda del consejo directivo. Según la Forbes Research 2025 AI Survey, el 73% de los ejecutivos de alto nivel reportan una colaboración efectiva en la definición de la estrategia de IA, y el 71% confía en los indicadores utilizados para medir su desempeño, aunque la percepción sobre el conocimiento detallado de los líderes respecto a los desafíos de IA ha disminuido. Además, aunque el 65% de las organizaciones han establecido comités de gobernanza dedicados a la IA, un 43% señala que dichos órganos están afectados por procesos burocráticos que limitan su eficacia [Fuente: Forbes].

En el terreno operativo, la proliferación de la IA, especialmente de tecnologías generativas, genera nuevos retos en cumplimiento normativo y seguridad de la información. El 88% de las organizaciones reporta dificultades en la gobernanza de la IA, destacando que casi la mitad enfrenta problemas para garantizar la precisión y conformidad de los contenidos generados por IA con los estándares regulatorios. Para mitigar estas problemáticas, se recomienda la adopción de plataformas avanzadas de gobernanza y archivado de comunicaciones digitales que permitan una supervisión forense y transparenten el uso de herramientas de IA generativa en el ámbito laboral [Fuente: Thomson Reuters].

En resumen, aunque la adopción masiva de IA en seguridad fortalece la capacidad de respuesta ante amenazas, muchas organizaciones aún no están completamente preparadas para la complejidad que esta implica en términos de supervisión y gobernanza. La rápida evolución tecnológica exige una adaptación continua de políticas, infraestructuras y competencias para garantizar que el aprovechamiento de la IA se traduzca en seguridad real y sostenible.

Principios clave para asegurar la IA en infraestructuras críticas

Las nuevas directrices internacionales para la incorporación segura de la inteligencia artificial (IA) en infraestructuras críticas se han centrado en principios clave para proteger los sistemas operativos (OT) que sostienen servicios vitales. Estas pautas, desarrolladas conjuntamente por agencias de ciberseguridad de Estados Unidos, Australia, Reino Unido y otros países, establecen un marco para evaluar y mitigar los riesgos que la IA puede introducir en estos entornos.

Entre los principios fundamentales se destaca la necesidad de evaluar cuidadosamente el uso de IA en entornos OT, considerando tanto la seguridad de los datos como los desafíos de integración. Se subraya que la incorporación de IA puede aportar beneficios como la predicción de mantenimiento de equipos, la optimización del flujo de trabajo y la detección automática de amenazas, siempre que se mantenga un monitoreo continuo, validación y refinamiento constante de los modelos de IA para equilibrar oportunidades y riesgos. También se enfatiza el papel crucial de los proveedores de OT en este proceso, quienes deben colaborar estrechamente con los operadores de infraestructura crítica para asegurar una protección adecuada.

Además, un componente esencial de estas directrices es la implementación de vigilancia en tiempo real y políticas de identidad específicas para la IA, tratando a los agentes de IA como actores diferenciados con accesos limitados y controlados según la sensibilidad de los datos que manejan. Esto responde al creciente reconocimiento de que sin identificar y supervisar adecuadamente las operaciones de IA, no es posible garantizar su seguridad ni gobernanza efectiva.

Estas recomendaciones forman parte de una respuesta global para minimizar vulnerabilidades y riesgos asociados a la integración de tecnologías avanzadas en infraestructuras críticas, garantizando que, mientras la IA impulsa la innovación operativa, también se mantienen los más altos estándares de protección y resiliencia.

Fuente: Infosecurity Magazine | Fuente: SecurityWeek | Fuente: CSO Online

Confianza digital y trazabilidad en la era de la IA

En la era actual dominada por la inteligencia artificial (IA), la confianza digital y la trazabilidad de la información se han vuelto cruciales para contrarrestar los riesgos de manipulación y desinformación. Las tecnologías de procedencia y autenticidad digital están emergiendo como herramientas esenciales para verificar el origen y la integridad del contenido generado o gestionado por IA, lo que es vital en un contexto donde el escepticismo del público hacia la información aumenta constantemente.

Un avance relevante en este espacio es el desarrollo de soluciones como Final File, un sistema que permite verificar y firmar credenciales de contenido mediante un simple proceso de arrastrar y soltar. Esta herramienta facilita que los equipos creativos comprueben objetivamente la fuente y el método de generación de los activos digitales, fomentando una práctica estándar de revisión en las operaciones de producción. Dichas verificaciones proporcionan una capa adicional de seguridad y confianza para audiencias que demandan transparencia en la autenticidad de la información que consumen.

Además, la supervisión y gobernanza en el uso de IA presentan desafíos importantes. Informes recientes, como el State of AI Data Security 2025, resaltan que mientras la adopción de IA es casi universal en las organizaciones, la regulación y el control efectivo son limitados. Esto implica la necesidad de políticas de identidad digital específicas para IA, que permitan monitorear en tiempo real las interacciones y accesos de los agentes de IA, asegurando que se identifiquen claramente y se limite su alcance según la sensibilidad de los datos involucrados. Sin esta visibilidad, es imposible garantizar una seguridad adecuada ni una gobernanza efectiva.

Frente a la creciente sofisticación de actores que utilizan técnicas de ingeniería social y vulnerabilidades ampliadas por la IA, como lo destaca el Centro Nacional de Seguridad Cibernética (NCSC), la confianza digital requiere una infraestructura de trazabilidad robusta para mantener la integridad de la información y evitar el aumento de riesgos cibernéticos y de desinformación. Así, la procedencia digital se posiciona como un pilar fundamental para establecer confianza en un ecosistema digital cada vez más complejo y amenazado.

Fuente: Infosecurity Magazine | Fuente: The Drum | Fuente: CSO Online

Perspectivas futuras: Cómo la IA redefine la ciberseguridad y sus agentes

La inteligencia artificial (IA) está transformando profundamente el panorama de la ciberseguridad, perfilando no solo nuevas oportunidades sino también desafíos complejos para la protección digital. A largo plazo, la IA redefine la forma en que se gestionan y enfrentan las amenazas, cambiando el papel tradicional de los agentes de ciberseguridad y demandando una evolución continua en sus competencias.

Uno de los principales impactos futuros es la aceleración de los ataques cibernéticos mediante tecnologías impulsadas por IA. Por ejemplo, herramientas automatizadas pueden intentar vulnerar sistemas millones de veces por segundo, superando ampliamente la capacidad humana de defensa y detección, lo que vuelve los ataques más rápidos y difíciles de mitigar. Así, cibercriminales ya están explotando algoritmos avanzados para ejecutar campañas sofisticadas, como el uso de IA para romper brechas en grandes corporaciones y gobiernos, incrementando la escala y velocidad del fraude de identidad sintética en sistemas financieros en tiempo real [Fuente: Axios].

Al mismo tiempo, la integración de IA en entornos críticos como la tecnología operacional (OT) introduce riesgos adicionales, ya que los sistemas automatizados pueden tomar decisiones sin la supervisión adecuada, lo que ha motivado alertas de agencias como la NSA. Esto implica cuestionarse no solo qué riesgos se introducen con la IA, sino también cómo establecer responsabilidades y mecanismos efectivos de control ante comportamientos inesperados de estas tecnologías [Fuente: CSO Online].

Frente a este panorama, la ciberseguridad no solo requiere nuevas herramientas, sino también profesionales con habilidades avanzadas en IA y análisis de datos. Aunque existen brechas significativas en el talento especializado, el uso activo de IA por parte de los equipos de seguridad se percibe como una oportunidad para transformar y enriquecer la experiencia laboral, generando además nuevos perfiles y roles emergentes. La coexistencia entre humanos y agentes de IA apunta a un futuro donde la tecnología potencia la capacidad humana en lugar de reemplazarla [Fuente: GovTech].

En conclusión, la IA está redefiniendo la ciberseguridad a largo plazo al introducir automatización avanzada y nuevas amenazas, pero también al abrir nuevas vías para el desarrollo profesional y la resiliencia empresarial. Los agentes de inteligencia artificial se convierten así en aliados imprescindibles para anticipar, detectar y neutralizar riesgos en un entorno digital cada vez más dinámico e interconectado.

Fuentes

Sergio Rodríguez

Escrito por Sergio Rodríguez

Mi nombre es Sergio y soy consultor en inteligencia artificial desde Santiago. Me especializo en aplicar la IA para mejorar las ventas, la atención al cliente y la toma de decisiones en negocios de todo tipo. Cuando no estoy escribiendo o asesorando empresas, me encontrarás jugando ajedrez o participando en torneos locales.

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